viernes, abril 21, 2006

TELE, TELE, TELE

Hoy, cuando me he cruzado con una chica china que llevaba la camiseta que yo me puse ayer (no la misma, una igual), le he visto las orejas a la globalización. Tanto tiempo oyendo la palabra y ahora la vivo, por primera vez, en primera persona. Da un poco de pena que Mango sea una de las opciones favoritas aquí. ¿Dónde están los kimonos y los cuellos mao?
América y Japón son dos dioses aquí. Por eso Gwen Stefani es la superstar: suma las dos partes. La televisión local de Singapore es básicamente importación de programas americanos. Esto es el sueño de cualquier adicto a los realitys: los hay de todo. Está el típico American Idol (tienen la versión local, Singapore Idol), los derivados como uno en el que en vez de cantar bailan (mola) y otro en el que son aspirantes a diseñadores de moda (mola?). Luego está The Amazing Race, que es una carrera por parejas dando la vuelta al mundo, y el rey de los reyes, The Apprentice, en el que Donald Trump escojerá a uno –y sólo uno- de los ejecutivos aspirantes a ser su mano derecha. Brutal.

En el bus también hay teles. Sobre todo nos gusta cuando ponen a los “Designer Guys”, dos interioristas que marcan paquete y decoran las casas de los concursantes con un criterio similar al de Michael Jackson. Escuchándolos hablar te das cuenta de que los yanquis, cuando quieren dárselas de “classy”, recurren a palabras francesas o españolas y las pronuncian en plan “Frírous de maís”: por ejemplo, “décor”, “vis a vis” o “ambience” son algunas de las más gastadas, pero sin duda el oscar va para… “GUSTO”!!! (pronunciado “gastou”)… cuando lo oyes quieres gomitar.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Brillante. De aqui a corresponsal en el exterior para EP3 solo hay un paso :-)

J.

26/5/06 18:52  
Blogger emma said...

:-)))
Escuchare cualquier oferta.

emma

1/6/06 17:05  

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