viernes, junio 02, 2006

GATTACA

Como siempre, es mucho más fácil definir una realidad si la puedes comparar con otra.
Al haber salido de Singapore para ir a Tioman, mi extensión del permiso de residencia se anuló. Por eso paso al plan B, que consiste en cruzar la frontera por un día para que me den 15 más de permiso. Cruzar la frontera es muy sencillo, ya que Malaysia está a 1 hora del centro de Singapore. La ciudad que hay justo después de las aduanas es Johor Bahru. Y esa primera frase, sentenciosa y, seguramente, gratuita, viene porque, cuando pones el pie en Malaysia, te das cuenta de que Singapore es Disneyland. Un cuento de hadas. Aquí, en Johor Bahru, las calles están sucias, no hay semáforos, la gente grita y sonríe. Y se matan más, claro. Los precios son 3 veces inferiores, por eso la ciudad está lleno de singaporeans comprando aceite, tabaco, de todo. He venido con Serena porque necesita telas para sus bolsos. Entramos en una tienda de unos 1000 m2 con tela suficiente para hacerle un vestido al planeta.
Por la noche, cuando volvemos a cruzar la frontera y nuestro autobús avanza por la autopista singapurense, observado por una cámara de seguridad a cada 100 m, me recuerda a “Gattaca”, con sus controles de ADN y sus edificios esterilizados. A lo lejos se ve el MRT, un gusano blanco y perfecto que cruza la ciudad en silencio.

jueves, junio 01, 2006

CUMPLEAÑOS FELIZ

Y suculento. Para celebrar las treinta y dos primaveras de Alex accedo a sus fantasías: probar una corean barbecue. Está en Chijmes, un recinto con un rollo alhambra lleno de restaurantes y bares de nivel. El sitio preferido de Yuanie. Pedimos un menú Ninja (¡!) y nos traen un poco de todo. Desde tofu ahumado hasta lengua de buey. Sí sí. Todo está delicioso, lo traen crudo y lo haces en una pequeña plancha que hay en el centro de la mesa. Según alex, un negocio a explotar. Nosotros, para no hacerlo, caminamos una hora de nada hasta encontrar un taxista samaritano que nos lleva a casa.